La psicología de cómo percibimos el tiempo

 

El investigador y psicológico Marc Wittmann estudia los hallazgos científicos sobre la experiencia subjetiva del tiempo. Se centra en preguntas como: ¿Cuánto dura un momento presente? ¿Cómo sintetiza el cerebro una serie de momentos discretos en un flujo continuo? ¿Por qué a veces el tiempo parece moverse más rápido o más lento? La investigación sugiere una íntima conexión entre la autoconciencia y el ritmo aparente del tiempo. Wittmann ofrece hallazgos fascinantes y organiza su material de manera flexible, por lo que no lo envuelve todo en un tema global obvio, excepto quizás abogar por la conciencia como una forma de evitar que su vida parezca pasar volando. Su síntesis atraerá a artistas, comunicadores y a quienes deseen alinear sus mensajes con los ritmos de la conciencia.

 

Ideas fundamentales

  • Los individuos se orientan principalmente hacia el futuro o el
  • Las personas con una “orientación actual” prefieren la gratificación
  • La gente “orientada al futuro” retrasa la gratificación si esperar conduce a una recompensa mayor.
  • Un sesgo futuro ofrece beneficios materiales, pero saborear el presente hace que la vida tenga sentido.
  • La conciencia del presente probablemente dura de dos a tres
  • La memoria a corto plazo ayuda a sintetizar estos momentos en un continuo
  • Los músicos y poetas a menudo construyen instintivamente su arte en componentes de tiempo de dos a tres
  • Muchas personas dicen que la vida parece pasar más rápido a medida que
  • Esto puede deberse a que, con el tiempo, la gente encuentra menos experiencias completamente nuevas que capten toda su atención.
  • La meditación de la atención plena es un método que puede usar para aprender a saborear sus experiencias en el momento

 

Resumen

Es cuestión de tiempo

Su cuerpo no tiene un reloj interno que marque con precisión los minutos de su vida. Su experiencia del tiempo es subjetiva. El ritmo del tiempo puede parecer que se acelera o se ralentiza, dependiendo de variables como las emociones y la atención. Por ejemplo, cuando disfruta una película, el tiempo parece volar. Pero unos minutos en el tráfico pueden hacer que el tiempo se sienta interminable. Los científicos creen que las personas experimentan el

tiempo en unidades discretas, una serie de momentos presentes que el cerebro sutura en un flujo aparentemente continuo. Producir este flujo es un elemento esencial para cultivar un sentido de sí mismo: el ego que persiste a través de los momentos y experiencias del flujo del tiempo. Como resultado, la conciencia del yo es parte integral del ritmo subjetivo del tiempo, que se acelera al estar inmerso en una tarea interesante y que se arrastra cuando se concentra demasiado en sí mismo.

 

El presente de tres segundos

Las personas parecen experimentar el flujo del tiempo en unidades temporales que duran de dos a tres segundos. Cuando la gente habla del momento presente –el ahora– se refiere a esta pequeña ventana de percepción. Los mecanismos del cerebro funden estos momentos en un flujo de tiempo aparentemente continuo, similar a la forma en que una película produce un flujo continuo de movimiento a partir de la proyección de una serie de imágenes fijas. La memoria de trabajo o memoria a corto plazo desempeña un papel importante en el mantenimiento de la apariencia de un flujo continuo de tiempo. Forma un puente entre los marcos perceptivos de tres segundos. La memoria de trabajo funciona en concierto con la memoria a largo plazo para mantener el ego.

“Una vida plena depende de nuestra capacidad de elegir libremente entre saborear el momento y aplazar la gratificación”.

El investigador cerebral y psicólogo Ernst Pöppel descubrió que la música y la poesía de muchas culturas suelen utilizar frases y motivos de dos o tres segundos como bloques de construcción. Las primeras cuatro notas de la Quinta Sinfonía de Beethoven ejemplifican este fenómeno. Los artistas usan instintivamente la capacidad del cerebro para captar una frase en dos o tres segundos. El fenómeno de los tres segundos presentes se extiende a la visión. Los científicos estudiaron las respuestas del cerebro a las ilusiones reversibles, como el contorno que puede parecerse a un boceto de un florero o a un dibujo de dos caras mirándose la una a la otra. Pidieron a los sujetos que cambiaran su percepción de un lado a otro entre las dos perspectivas y que presionaran un botón cuando ocurriera el cambio en la percepción. La gente tardó unos tres segundos en hacer ese cambio.

 

La autoconciencia

La construcción y el mantenimiento de la autoconciencia es esencial para la experiencia del tiempo. La autoconciencia es posiblemente el resultado del procesamiento por parte del cerebro de las señales corporales en el área de la corteza insular. A medida que las señales corporales internas pasan de las secciones posteriores a las anteriores de la corteza insular, el cerebro

las integra con las señales de los sentidos externos. En el momento de la integración surge la experiencia de la subjetividad. Los estudios demuestran una asociación entre la sensación de aburrimiento y el aumento del funcionamiento de la corteza insular anterior. Una persona aburrida está excesivamente consciente de sí misma y experimenta estar “atrapada en el tiempo”. Un sentido acelerado del tiempo parece corresponderse con una menor conciencia de sí o con un sentimiento de pérdida de control sobre los acontecimientos de su vida.

 

Orden temporal

Los investigadores sospechan que las personas tienen un ritmo cerebral con el que analizan el orden de los eventos, incluso aquellos que ocurren en fracciones de segundo. Los psicólogos cognitivos realizaron pruebas que involucran dos tonos o luces sucesivas. Si seguían reduciendo el intervalo entre los sonidos o destellos de luz, llegaba un punto en el que los sujetos ya no podían indicar correctamente la secuencia. Pöppel teorizó que cada oscilación del ritmo cerebral dura unos 30 milisegundos. Si dos eventos ocurren en la misma fase de oscilación, usted los percibe como simultáneos. Los sujetos de estudio que son jóvenes tienen un “umbral temporal”–la capacidad de discernir el orden de los acontecimientos– de entre 20 y 60 milisegundos. Debido

a que las capacidades cognitivas disminuyen con la edad, el umbral temporal es mayor en las personas mayores.

“La experiencia temporal, la autoconciencia y la percepción de los estados y sentimientos corporales están estrechamente ligados entre sí; no pueden ser experimentados por separado”.

Las películas dependen de esta percepción. Con una frecuencia de fotogramas de unos 20 hercios (Hz), en la que un fotograma individual aparece 50 milisegundos, el cerebro interpreta la película no como una serie de instantáneas parpadeantes, sino como una imagen que fluye continuamente. Las salas de cine suelen proyectar películas a una frecuencia de imagen de 24 Hz. Las teorías de Pöppel pueden tener implicaciones para la afasia en pacientes con accidente cerebrovascular.

Alguien con afasia tiene dificultad para discernir las palabras y dar sentido a las frases. Si el accidente cerebrovascular afectó a partes del cerebro que controlan la percepción temporal, el paciente puede tener problemas para distinguir una serie de sonidos fonéticos que golpean las fracciones del oído con una separación de un segundo.

 

Orientación presente y orientación futura

La gente generalmente tiene una orientación presente (quiere recibir recompensas inmediatamente) o una orientación futura (está dispuesta a retrasar la gratificación con la esperanza de recibir una recompensa más grande después). Retrasar la gratificación a menudo resulta en un mayor beneficio material. Aprovechar al máximo su tiempo requiere un delicado equilibrio entre un enfoque en el futuro y saborear el presente. El psicólogo Walter Mischel realizó el “experimento del malvavisco”, que ilustra estas diferentes orientaciones. Los investigadores ofrecieron un malvavisco a niños de cuatro y cinco años, y les dijeron que podían comerlo de inmediato, pero que si esperaban hasta que el investigador se fuera y regresara, en un lapso de 10 minutos, obtendrían un segundo malvavisco. En un estudio de seguimiento 10 años más tarde, los investigadores encontraron una correlación entre los que esperaban el segundo malvavisco y las clasificaciones más altas en rendimiento escolar y competencia social.

“A través de la atención y el control emocional, el ritmo de vida que experimentamos puede reducirse, y podemos recuperar tiempo para nosotros mismos y para los demás”.

La orientación futura se relaciona con un mayor éxito material. Las diferentes culturas inculcan  un sesgo general hacia el futuro o el presente. Las culturas con una orientación futura tienden a ser más ricas. Los inmigrantes, que tienen una mayor orientación al futuro que las personas que se quedan en sus países de origen, a menudo estimulan la economía de sus naciones adoptivas. Una orientación actual no es inherentemente negativa. La capacidad de vivir y saborear el presente es esencial para una vida plena. Solo se vuelve negativo cuando no se puede planear para el futuro.

Las personas que viven en función de sus listas de tareas pueden enfocarse tanto en sus metas, que sacrifican sus experiencias en el presente. Los investigadores encontraron que el pesar que la gente siente por haber mostrado moderación persiste más tiempo y se siente más intensamente que el arrepentimiento por una “noche desperdiciada” que se pasó socializando.

 

Miopía temporal

Las personas orientadas al presente, es decir, aquellas que prefieren obtener una recompensa inmediata y más pequeña que someterse a un periodo de espera, muestran “miopía temporal”. Ellas ven los eventos del presente y del futuro cercano de manera aguda. Lo que está fuera de su horizonte temporal no es tan visible para ellas y juega un papel menor en su toma de decisiones. Todo el mundo tiene miopía temporal hasta cierto punto. Usted tiende a juzgar los eventos en el futuro como menos valiosos que los eventos dentro de su horizonte temporal. Por ejemplo, puede ser relativamente fácil rechazar una invitación a una fiesta que tendrá lugar la noche anterior a un gran examen dentro de un mes. Pero en un mes, cuando la noche de fiesta se traslade al centro de su horizonte temporal, parecerá más difícil de resistir. Usted percibe los objetos temporalmente más cercanos en términos concretos y emocionales; evalúa acontecimientos futuros abstracta e hipotéticamente.

 

“La atención es una capacidad que debe ser aprendida. No es diferente a tocar el piano o hablar una lengua extranjera; todos los días, al menos un poco, hay que practicar”.

La meditación de la atención plena o mindfullness ayuda a saborear las experiencias presentes. Con atención, presta atención a su experiencia, pero también la acepta sin tratar de juzgarla.

Cuando reconoce el presente sin juicio, cultiva una perspectiva más desapegada. Es menos probable que se vea atrapado en eventos y ansiedades sobre el futuro, y puede evitar la desconexión de sí mismo, que permite que el tiempo huya o se disipe.

 

Por qué el tiempo parece acelerarse

Muchas personas informan que el tiempo parece acelerarse a medida que entran en la vejez. Esto puede ser porque más de la vida se ha vuelto rutinaria, por lo que la mente retiene los eventos con menos claridad. La experiencia subjetiva del tiempo utiliza la memoria. La duración subjetiva depende del número de eventos almacenados en la memoria y del número de cambios experimentados en este periodo. Cuantos más eventos o cambios contextuales se produzcan en un periodo, más tiempo parece compararse con el mismo periodo en condiciones monótonas.

Esto ilustra una paradoja en la percepción del tiempo: una media hora aburrida puede parecer interminable, pero como nada de esto vale la pena recordar, puede parecer un breve periodo en retrospectiva. Para los ancianos, la vida diaria puede pasar lentamente porque no experimentan mucha novedad. Pero en general, experimentan que los años pasan más rápido.

“En muchos campos hoy en día, una habilidad profesional que se requiere implícitamente es el control subjetivo de la velocidad acelerada de la vida y el trabajo”.

La memoria reescribe las experiencias subjetivas y elimina los periodos sin acontecimientos, por lo que el tiempo parece haber pasado volando en retrospectiva. Cuanto más cargadas emocionalmente y frescas sean las experiencias que adquiera, su vida parecerá más larga. Para evitar que el tiempo se salga de control, busque experiencias nuevas con un fuerte contenido

emocional. Estas experiencias se quedarán en su memoria. Cuando mire hacia atrás, parecerá que el tiempo pasó lentamente y que vivió más completamente.

“La memoria de trabajo forma el puente temporal entre los momentos individuales de la experiencia vivida y da lugar a la sensación de que el propio yo existe continuamente en el mundo”.

Como señaló Sigmund Freud, otro elemento poderoso para cultivar una vida plena es el amor. Disfrutar de una relación amorosa a largo plazo y pasar tiempo con los amigos son ingredientes cruciales en una vida con sentido.

 

El tiempo en la vida contemporánea

Como señaló el sociólogo Hartmut Rosa, la gente hoy se siente atrapada por el aumento general del ritmo de vida. La tecnología que supuestamente ahorra trabajo ha llevado paradójicamente a la sensación de que la gente tiene menos tiempo. Usted termina las tareas más rápidamente, pero también puede comprometerse a realizar un número cada vez mayor de tareas por día. La gente hace más múltiples tareas. Esto divide su atención entre varias actividades. Además, numerosas fuentes de información proporcionan una distracción instantánea.

“Vale la pena mirar más de cerca la dimensión del tiempo, porque está inseparablemente ligada a nuestra experiencia como un todo, a nuestra autoconciencia, a la vida misma”.

En un mundo de velocidad y diversión, con pocas oportunidades de introspección, se puede perder fácilmente el contacto con uno mismo. Y perder la conciencia de sí mismo, lo que puede incluir sentir una pérdida de control, lleva a una sensación más fuerte de que el tiempo pasa corriendo.

 

Controle la velocidad del tiempo

Unos pequeños cambios en la conciencia pueden ayudarle a controlar la percepción de la velocidad del tiempo:

  • Vuelva a centrar su atención – Cuando observe su carga de trabajo de manera más objetiva, puede notar que sus ansiedades sobre el trabajo son una carga mayor que las tareas mismas. Enfóquese en lo que necesita lograr en el Esto provoca menos ansiedad que anticiparse a una fecha límite que se aproxima.
  • Encuentre maneras de tomar el control – En una oficina, gran parte del estrés que lleva a la aceleración del tiempo surge de la sensación de que usted no tiene el control de sus tareas porque está siguiendo las instrucciones de otra persona. La práctica de la atención plena puede aumentar sus sentimientos de autocontrol emocional, incluso cuando está cumpliendo las órdenes de su
  • Tome un “tiempo muerto” – Inspírese en las personas que salen cada tanto para hacer una pausa. Pasar unos minutos lejos de su escritorio le da la oportunidad de reconectarse consigo mismo.
  • Demarque su trabajo y su vida personal – En lugar de estar disponible por teléfono o correo electrónico para sus colegas en todo momento, esté presente en su vida personal cuando esté fuera del Concéntrese en su familia, persiga sus intereses personales o pase un tiempo tranquilo en recogimiento, meditando o saboreando el tranquilo paso del tiempo.

 

Sobre el autor

Marc Wittmann es investigador en el Instituto Alemán para Áreas Fronterizas de Psicología y Salud Mental.

 

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *