Cinco maneras de ser más eficiente en el trabajo

¿Escuchaste alguna vez el concepto de “trabajo fuerte”? En JGB creemos que la clave no está en “trabajar fuerte”, sino en buscar una estrategia para hacerlo de forma eficiente.

 

Independientemente del cargo que desempeñes, a veces parece que no hay suficientes horas en el día para hacer todo lo que te propones. Como resultado, constantemente te sientes estresado o angustiado, lo que no es bueno para tu salud o desempeño laboral.

 

Entonces, ¿cuál es la respuesta? ¿Trabajar más horas?

 

No necesariamente. De hecho, la productividad de los empleados se reduce drásticamente después de una semana laboral de 50 horas. Igualmente, según un estudio de la Universidad de Stanford, publicado por John Pencavel, un empleado que trabaja más de 55 horas no genera ninguna diferencia en función de resultados, comparado con aquellos que trabajaron hasta 50 horas semanales.

 

Esto demuestra que, en lugar de extender tu jornada, lo mejor es optimizar tu tiempo para hacer que cada minuto valga la pena. A continuación, te dejamos cinco recomendaciones de cómo puedes lograrlo fácilmente:

 

  1. Prioriza tus tareas

 

¿Estás familiarizado con las listas de tareas? El problema con estas listas, es que muchas veces no se priorizan las labores a realizar, generando que tus obligaciones parezcan fuera de control, e impidiéndote ser productivo. Lo anterior, incluso puede llevarte a gastar energía y tiempo en actividades menos importantes.

 

Lo ideal, para priorizar las tareas, es seleccionar entre las tres o cinco más urgentes, o las más desafiantes, para después concentrarte en resolver una a una, logrando finalizar tus pendientes de una mejor manera. Una vez hayas terminado, te sentirás menos ansioso o cansado para resolver las obligaciones menos críticas.

 

Así que la próxima vez que tengas la necesidad de realizar múltiples tareas, detente. Toma un respiro y luego vuelve a concentrarte en tus prioridades. Una vez hecho esto, terminarás rápidamente y podrás darle paso a realizar otra tarea o actividad pendiente.

 

  1. Mide tus resultados, no tu tiempo

 

Cuando se trata de productividad, a menudo nos centramos en el tiempo que tardamos en completar una tarea; en lugar de reconocer las pequeñas actividades vinculadas al cumplimiento de ésta.

 

Pero, ¿qué pasa si te centras en esos pequeños logros que tienes día a día? Por ejemplo, el cumplimiento de una sola tarea, a menudo, requiere el desempeño de una serie de acciones. Enfócate en ese paso a paso y podrás descubrir formas más efectivas de llevar a cabo tus procesos.

 

De hecho, si empiezas a llevar un registro escrito de estas actividades, podrás revisar tu día a día, para planificar de manera más efectiva.

 

  1. Trata de mantener una actitud positiva

 

Las personas somos más eficientes en el trabajo cuando tenemos una «actitud positiva». Esto no significa que siempre estés feliz o no puedas expresar sentimientos interpretados como “negativos”. Lo ideal en este caso es que logres un equilibrio y puedas expresarte de forma asertiva.

 

Una buena actitud en el trabajo te ayudará a establecer estándares para facilitar las decisiones que debas tomar diariamente. Este es un rasgo admirable en una persona, pues tiende a relacionarse con la integridad y el carisma, dos características fundamentales en un líder.

 

  1. Trabaja en tus cualidades comunicativas

 

El trabajo en equipo es fundamental para las empresas. Por esto, debes fortalecer tus habilidades de comunicación y colaboración. Una comunicación asertiva evita malos entendidos, y te ayuda a agilizar los procesos.

 

Puedes empezar por mejorar tus destrezas de escucha activa, manejando una actitud más silenciosa y enfocada en las necesidades del otro. Este tip abarca tanto las conversaciones laborales como personales.

 

  1. Alivia el estrés

 

Dado que el estrés puede afectar tu salud, generando problemas físicos, emocionales y de conducta, no es de extrañar que éste obstaculice tu rendimiento laboral.

 

La buena noticia es que puedes aliviar el estrés en el lugar de trabajo, realizando actividad física, disfrutando de un buen libro, escuchando música, meditando o teniendo un pasatiempo creativo.

 

Recuerda que una buena forma de disminuir el estrés durante el trabajo, es realizando pausas activas cada tres horas.

 

Esperamos que estos consejos hayan sido de utilidad y puedas sentirte más satisfecho e inspirado, para que tu productividad se vea potenciada al máximo.

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