Hablar de felicidad en un entorno laboral puede ser tan complicado como definir el concepto mismo, pues la subjetividad que lo rodea puede llevarte a un callejón sin salida. Sin embargo, existen consensos que te permiten trabajar en armonía y sentirte satisfecho con el entorno y la labor que desempeñas.

A continuación, encontrarás 5 consejos que te ayudarán a ser feliz en el trabajo.

  1. Relacionarte con tus compañeros

¿Con cuanta frecuencia conversas con tus compañeros de trabajo? Saludar, despedirse y mostrar una actitud positiva son excelentes formas de romper el hielo. Comparte experiencias, ya sea sobre tu actual cargo o en cargos anteriores, a las personas les gusta escuchar y descubrir qué tipo de persona eres y qué tienes para ofrecer. Un entorno rodeado de personas agradables seguramente te motivará llegar a tu trabajo cada día.

  1. Evita las críticas destructivas

No prestes atención a comentarios dañinos, que más que un aporte sobre tu desempeño, buscan dañar tu imagen o indisponerte. Si alguien de verdad quiere ayudarte a mejorar tu labor, te aconsejará y usará las palabras adecuadas para ello. En caso que la situación suba de tono, te recomendamos dialogar en privado con esa persona y manifestarle tu inconformidad de manera respetuosa. En caso que la situación continúe, lo ideal es informarlo a un superior y seguir el conducto que la empresa haya destinado para estos casos.

  1. Capacítate para mejorar

No hay mejor forma de aprender que investigar por iniciativa propia. Esto contribuye a tu felicidad, pues te permite empoderarte de tu proceso, mientras que adquieres nuevas habilidades o mejoras las que ya tienes.

  1. Comparte tu conocimiento

¿Recuerdas que el primer día que llegaste a tu lugar de trabajo tenías muchas dudas? Ahora, si ha transcurrido un buen tiempo, debes tener dominio de tus funciones, además de otros datos puntuales que solo quien conoce el entorno sabe. ¿Por qué no ayudar y compartir tu conocimiento con quien lo necesite? Sonará muy básico, pero esto te permitirá estrechar lazos con los recién llegados, además de mejorar la sensación de compañerismo en la empresa.

  1. Enfrenta tus miedos

El mundo laboral es un terreno lleno de retos por enfrentar y superar. Un trabajo que te hace feliz será más que un estímulo para sortear todo lo que se atraviese en tu camino profesional. Una persona motivada es capaz de afrontar cualquier situación y para esto la felicidad es fundamental.

El ambiente laboral es uno de los componentes más importantes para la estabilidad de una empresa, tanto productiva como emocionalmente. Por eso, es muy importante prevenir que pequeños comentarios se conviertan en grandes y mal intencionados rumores, que terminan afectando la armonía y productividad de la empresa.

Para evitar esto, lo ideal es que todos los miembros de la organización estén alineados bajo esquemas de comunicación claros, que no den cabida a segundas interpretaciones, ni distorsionen la información principal.

De acuerdo a lo anterior, se desprende la necesidad de crear canales de diálogo para incentivar el buen trato. En medio de este proceso deben cimentarse lazos de confianza entre todos los miembros de la compañía, para que puedan expresarse libremente, sin temor a ser ignorados o reprendidos.

¿Cómo empieza la cadena del rumor?

Los rumores pueden ser generados bajo dos circunstancias. La primera es el resultado de situaciones ambiguas que producen un efecto de “teléfono roto” y la segunda es la divulgación de información con la intención de herir a alguien o desestabilizar el equipo de trabajo.

¿Cómo evitar caer en la cadena de rumores?

Nadie está exento de caer en un rumor y lo que al principio podría parecer inofensivo o un chiste, puede desencadenar, rápidamente, discusiones, rupturas de relaciones laborales y personales, e incluso problemas más graves. Para evitar lo mencionado anteriormente te traemos 3 sencillas recomendaciones que te serán de gran ayuda al momento de abordar la situación.

  1. ¿A quién le cuento mi vida?

Está bien que tengas una relación cercana con tus compañeros de trabajo. Sin embargo, hay que ser muy cuidadoso con quién compartes detalles íntimos de tu vida, pues esto puede jugar en contra tuya en algún momento.

  1. Directo al origen del rumor

Este paso es fundamental y debe manejarse inteligentemente. Pensar con cabeza fría nos ayudará a encontrar un camino sensato, que no genere problemas y nos permita manejar la situación con la mayor discreción posible. Antes de lanzar acusaciones o exigir una explicación, es importante indagar qué se dijo, por qué se dijo y con qué intención y, a partir de ahí, aclarar la situación con calma y respeto. Un poco de comunicación ayuda enormemente en estos casos.

  1. Direccionar el problema cuando se ha salido de control

Si el rumor está fuera de control y está generando daños y diluyendo la armonía de los colaboradores, se recomienda pedir ayuda o hablar con un superior para encontrar una solución más efectiva.

El trabajo, así sea de oficina, genera cansancio mental y físico. Diferentes estudios han demostrado que los descansos periódicos generan mayor creatividad y productividad durante las horas laborales. Por eso hoy queremos hablarte sobre la importancia de realizar pausas activas a diario.

 

Las pausas activas son ejercicios físicos y mentales, realizados durante un breve período, con el objetivo de revitalizar la energía de tu cuerpo y refrescar la mente.

 

Contrario de lo que muchos piensan, las pausas periódicas generan mayor productividad, inspiran la creatividad y mejoran la actitud positiva de los colaboradores. También se recomiendan para prevenir la aparición de algunas enfermedades de origen laboral, como el síndrome del túnel carpiano o la tendinitis crónica.

 

Algunos de los beneficios de las pausas activas son:

 

  • Disminución del estrés
  • Mejora de la irrigación sanguínea
  • Mejora de la postura
  • Ayuda a la concentración
  • Disminución de la fatiga visual, dolores de cabeza y espalda
  • Reduce el riesgo de padecer el síndrome del túnel carpiano

 

A continuación, te damos algunos ejercicios de pausas activas que puedes hacer en tu lugar de trabajo. Además, te recomendamos realizar máximo una pausa de 5 minutos por cada 2 horas de actividades laborales.

 

 

Los ojos

 

  • Parpadea varias veces, hasta que los párpados se humedezcan. Cubre tus ojos con las manos (sin presionar) y mueve los ojos hacia la derecha, mantenlos en esa posición por seis segundos y regresa al centro. Repite el ejercicio hacia la izquierda. Cada movimiento debe ser suave y lento. Repítelo tres veces.
  • Mira hacia arriba. Quédate 6 segundos con la mirada en el techo, luego vuelve al centro. Haz lo mismo mientras miras el suelo.
  • Realiza círculos con los ojos. Primero dos círculos a la derecha y luego dos a la izquierda. Cada movimiento debe ser suave y lento. Repite este ejercicio tres veces.
  • Frota tus manos para calentarlas y luego ponlas sobre tus ojos, con los párpados cerrados, todo el tiempo que desees.

 

Cuello

 

  • Con ambas manos, masajea los músculos posteriores del cuello y la región superior de la espalda. Realiza este ejercicio durante 15 segundos.
  • Inclina la cabeza, tratando de tocar tu pecho con la barbilla. En esta posición, empuja suavemente la barbilla hacia el lado derecho durante 10 segundos y luego llévela hacia la izquierda.

 

Espalda

 

  • Coloca las manos sobre tus hombros y dibuja cinco círculos grandes hacia atrás, lenta y suavemente.
  • Relaja los brazos y levanta ambos hombros lo más alto que puedas y mantenlos presionados durante 5 segundos. Luego descansa.
  • Extiende ambos brazos hacia el frente, hasta alinearlos con tus hombros. Dibuja simultáneamente 5 grandes círculos. Repite el movimiento dibujando los círculos hacia atrás.

 

Manos y codos

 

  • Cierra y abre las manos.
  • Flexiona dedo por dedo, empezando por el dedo meñique, hasta que cierres los puños.
  • Abre las palmas de las manos y sostén, suavemente, los dedos de una mano con la otra y llévalos hacia atrás. Sostén durante 5 segundos.
  • Estira uno de tus brazos hacia tu pecho y sostén el codo con la otra mano. Empuja suavemente el brazo hacia arriba y repite con el otro brazo.

 

Realiza estos ejercicios a diario y notarás la diferencia. Esperamos que estos consejos te hayan sido de utilidad y puedas realizar tus labores con una sensación de descanso.

 

La psicología de cómo percibimos el tiempo

 

El investigador y psicológico Marc Wittmann estudia los hallazgos científicos sobre la experiencia subjetiva del tiempo. Se centra en preguntas como: ¿Cuánto dura un momento presente? ¿Cómo sintetiza el cerebro una serie de momentos discretos en un flujo continuo? ¿Por qué a veces el tiempo parece moverse más rápido o más lento? La investigación sugiere una íntima conexión entre la autoconciencia y el ritmo aparente del tiempo. Wittmann ofrece hallazgos fascinantes y organiza su material de manera flexible, por lo que no lo envuelve todo en un tema global obvio, excepto quizás abogar por la conciencia como una forma de evitar que su vida parezca pasar volando. Su síntesis atraerá a artistas, comunicadores y a quienes deseen alinear sus mensajes con los ritmos de la conciencia.

 

Ideas fundamentales

  • Los individuos se orientan principalmente hacia el futuro o el
  • Las personas con una “orientación actual” prefieren la gratificación
  • La gente “orientada al futuro” retrasa la gratificación si esperar conduce a una recompensa mayor.
  • Un sesgo futuro ofrece beneficios materiales, pero saborear el presente hace que la vida tenga sentido.
  • La conciencia del presente probablemente dura de dos a tres
  • La memoria a corto plazo ayuda a sintetizar estos momentos en un continuo
  • Los músicos y poetas a menudo construyen instintivamente su arte en componentes de tiempo de dos a tres
  • Muchas personas dicen que la vida parece pasar más rápido a medida que
  • Esto puede deberse a que, con el tiempo, la gente encuentra menos experiencias completamente nuevas que capten toda su atención.
  • La meditación de la atención plena es un método que puede usar para aprender a saborear sus experiencias en el momento

 

Resumen

Es cuestión de tiempo

Su cuerpo no tiene un reloj interno que marque con precisión los minutos de su vida. Su experiencia del tiempo es subjetiva. El ritmo del tiempo puede parecer que se acelera o se ralentiza, dependiendo de variables como las emociones y la atención. Por ejemplo, cuando disfruta una película, el tiempo parece volar. Pero unos minutos en el tráfico pueden hacer que el tiempo se sienta interminable. Los científicos creen que las personas experimentan el

tiempo en unidades discretas, una serie de momentos presentes que el cerebro sutura en un flujo aparentemente continuo. Producir este flujo es un elemento esencial para cultivar un sentido de sí mismo: el ego que persiste a través de los momentos y experiencias del flujo del tiempo. Como resultado, la conciencia del yo es parte integral del ritmo subjetivo del tiempo, que se acelera al estar inmerso en una tarea interesante y que se arrastra cuando se concentra demasiado en sí mismo.

 

El presente de tres segundos

Las personas parecen experimentar el flujo del tiempo en unidades temporales que duran de dos a tres segundos. Cuando la gente habla del momento presente –el ahora– se refiere a esta pequeña ventana de percepción. Los mecanismos del cerebro funden estos momentos en un flujo de tiempo aparentemente continuo, similar a la forma en que una película produce un flujo continuo de movimiento a partir de la proyección de una serie de imágenes fijas. La memoria de trabajo o memoria a corto plazo desempeña un papel importante en el mantenimiento de la apariencia de un flujo continuo de tiempo. Forma un puente entre los marcos perceptivos de tres segundos. La memoria de trabajo funciona en concierto con la memoria a largo plazo para mantener el ego.

“Una vida plena depende de nuestra capacidad de elegir libremente entre saborear el momento y aplazar la gratificación”.

El investigador cerebral y psicólogo Ernst Pöppel descubrió que la música y la poesía de muchas culturas suelen utilizar frases y motivos de dos o tres segundos como bloques de construcción. Las primeras cuatro notas de la Quinta Sinfonía de Beethoven ejemplifican este fenómeno. Los artistas usan instintivamente la capacidad del cerebro para captar una frase en dos o tres segundos. El fenómeno de los tres segundos presentes se extiende a la visión. Los científicos estudiaron las respuestas del cerebro a las ilusiones reversibles, como el contorno que puede parecerse a un boceto de un florero o a un dibujo de dos caras mirándose la una a la otra. Pidieron a los sujetos que cambiaran su percepción de un lado a otro entre las dos perspectivas y que presionaran un botón cuando ocurriera el cambio en la percepción. La gente tardó unos tres segundos en hacer ese cambio.

 

La autoconciencia

La construcción y el mantenimiento de la autoconciencia es esencial para la experiencia del tiempo. La autoconciencia es posiblemente el resultado del procesamiento por parte del cerebro de las señales corporales en el área de la corteza insular. A medida que las señales corporales internas pasan de las secciones posteriores a las anteriores de la corteza insular, el cerebro

las integra con las señales de los sentidos externos. En el momento de la integración surge la experiencia de la subjetividad. Los estudios demuestran una asociación entre la sensación de aburrimiento y el aumento del funcionamiento de la corteza insular anterior. Una persona aburrida está excesivamente consciente de sí misma y experimenta estar “atrapada en el tiempo”. Un sentido acelerado del tiempo parece corresponderse con una menor conciencia de sí o con un sentimiento de pérdida de control sobre los acontecimientos de su vida.

 

Orden temporal

Los investigadores sospechan que las personas tienen un ritmo cerebral con el que analizan el orden de los eventos, incluso aquellos que ocurren en fracciones de segundo. Los psicólogos cognitivos realizaron pruebas que involucran dos tonos o luces sucesivas. Si seguían reduciendo el intervalo entre los sonidos o destellos de luz, llegaba un punto en el que los sujetos ya no podían indicar correctamente la secuencia. Pöppel teorizó que cada oscilación del ritmo cerebral dura unos 30 milisegundos. Si dos eventos ocurren en la misma fase de oscilación, usted los percibe como simultáneos. Los sujetos de estudio que son jóvenes tienen un “umbral temporal”–la capacidad de discernir el orden de los acontecimientos– de entre 20 y 60 milisegundos. Debido

a que las capacidades cognitivas disminuyen con la edad, el umbral temporal es mayor en las personas mayores.

“La experiencia temporal, la autoconciencia y la percepción de los estados y sentimientos corporales están estrechamente ligados entre sí; no pueden ser experimentados por separado”.

Las películas dependen de esta percepción. Con una frecuencia de fotogramas de unos 20 hercios (Hz), en la que un fotograma individual aparece 50 milisegundos, el cerebro interpreta la película no como una serie de instantáneas parpadeantes, sino como una imagen que fluye continuamente. Las salas de cine suelen proyectar películas a una frecuencia de imagen de 24 Hz. Las teorías de Pöppel pueden tener implicaciones para la afasia en pacientes con accidente cerebrovascular.

Alguien con afasia tiene dificultad para discernir las palabras y dar sentido a las frases. Si el accidente cerebrovascular afectó a partes del cerebro que controlan la percepción temporal, el paciente puede tener problemas para distinguir una serie de sonidos fonéticos que golpean las fracciones del oído con una separación de un segundo.

 

Orientación presente y orientación futura

La gente generalmente tiene una orientación presente (quiere recibir recompensas inmediatamente) o una orientación futura (está dispuesta a retrasar la gratificación con la esperanza de recibir una recompensa más grande después). Retrasar la gratificación a menudo resulta en un mayor beneficio material. Aprovechar al máximo su tiempo requiere un delicado equilibrio entre un enfoque en el futuro y saborear el presente. El psicólogo Walter Mischel realizó el “experimento del malvavisco”, que ilustra estas diferentes orientaciones. Los investigadores ofrecieron un malvavisco a niños de cuatro y cinco años, y les dijeron que podían comerlo de inmediato, pero que si esperaban hasta que el investigador se fuera y regresara, en un lapso de 10 minutos, obtendrían un segundo malvavisco. En un estudio de seguimiento 10 años más tarde, los investigadores encontraron una correlación entre los que esperaban el segundo malvavisco y las clasificaciones más altas en rendimiento escolar y competencia social.

“A través de la atención y el control emocional, el ritmo de vida que experimentamos puede reducirse, y podemos recuperar tiempo para nosotros mismos y para los demás”.

La orientación futura se relaciona con un mayor éxito material. Las diferentes culturas inculcan  un sesgo general hacia el futuro o el presente. Las culturas con una orientación futura tienden a ser más ricas. Los inmigrantes, que tienen una mayor orientación al futuro que las personas que se quedan en sus países de origen, a menudo estimulan la economía de sus naciones adoptivas. Una orientación actual no es inherentemente negativa. La capacidad de vivir y saborear el presente es esencial para una vida plena. Solo se vuelve negativo cuando no se puede planear para el futuro.

Las personas que viven en función de sus listas de tareas pueden enfocarse tanto en sus metas, que sacrifican sus experiencias en el presente. Los investigadores encontraron que el pesar que la gente siente por haber mostrado moderación persiste más tiempo y se siente más intensamente que el arrepentimiento por una “noche desperdiciada” que se pasó socializando.

 

Miopía temporal

Las personas orientadas al presente, es decir, aquellas que prefieren obtener una recompensa inmediata y más pequeña que someterse a un periodo de espera, muestran “miopía temporal”. Ellas ven los eventos del presente y del futuro cercano de manera aguda. Lo que está fuera de su horizonte temporal no es tan visible para ellas y juega un papel menor en su toma de decisiones. Todo el mundo tiene miopía temporal hasta cierto punto. Usted tiende a juzgar los eventos en el futuro como menos valiosos que los eventos dentro de su horizonte temporal. Por ejemplo, puede ser relativamente fácil rechazar una invitación a una fiesta que tendrá lugar la noche anterior a un gran examen dentro de un mes. Pero en un mes, cuando la noche de fiesta se traslade al centro de su horizonte temporal, parecerá más difícil de resistir. Usted percibe los objetos temporalmente más cercanos en términos concretos y emocionales; evalúa acontecimientos futuros abstracta e hipotéticamente.

 

“La atención es una capacidad que debe ser aprendida. No es diferente a tocar el piano o hablar una lengua extranjera; todos los días, al menos un poco, hay que practicar”.

La meditación de la atención plena o mindfullness ayuda a saborear las experiencias presentes. Con atención, presta atención a su experiencia, pero también la acepta sin tratar de juzgarla.

Cuando reconoce el presente sin juicio, cultiva una perspectiva más desapegada. Es menos probable que se vea atrapado en eventos y ansiedades sobre el futuro, y puede evitar la desconexión de sí mismo, que permite que el tiempo huya o se disipe.

 

Por qué el tiempo parece acelerarse

Muchas personas informan que el tiempo parece acelerarse a medida que entran en la vejez. Esto puede ser porque más de la vida se ha vuelto rutinaria, por lo que la mente retiene los eventos con menos claridad. La experiencia subjetiva del tiempo utiliza la memoria. La duración subjetiva depende del número de eventos almacenados en la memoria y del número de cambios experimentados en este periodo. Cuantos más eventos o cambios contextuales se produzcan en un periodo, más tiempo parece compararse con el mismo periodo en condiciones monótonas.

Esto ilustra una paradoja en la percepción del tiempo: una media hora aburrida puede parecer interminable, pero como nada de esto vale la pena recordar, puede parecer un breve periodo en retrospectiva. Para los ancianos, la vida diaria puede pasar lentamente porque no experimentan mucha novedad. Pero en general, experimentan que los años pasan más rápido.

“En muchos campos hoy en día, una habilidad profesional que se requiere implícitamente es el control subjetivo de la velocidad acelerada de la vida y el trabajo”.

La memoria reescribe las experiencias subjetivas y elimina los periodos sin acontecimientos, por lo que el tiempo parece haber pasado volando en retrospectiva. Cuanto más cargadas emocionalmente y frescas sean las experiencias que adquiera, su vida parecerá más larga. Para evitar que el tiempo se salga de control, busque experiencias nuevas con un fuerte contenido

emocional. Estas experiencias se quedarán en su memoria. Cuando mire hacia atrás, parecerá que el tiempo pasó lentamente y que vivió más completamente.

“La memoria de trabajo forma el puente temporal entre los momentos individuales de la experiencia vivida y da lugar a la sensación de que el propio yo existe continuamente en el mundo”.

Como señaló Sigmund Freud, otro elemento poderoso para cultivar una vida plena es el amor. Disfrutar de una relación amorosa a largo plazo y pasar tiempo con los amigos son ingredientes cruciales en una vida con sentido.

 

El tiempo en la vida contemporánea

Como señaló el sociólogo Hartmut Rosa, la gente hoy se siente atrapada por el aumento general del ritmo de vida. La tecnología que supuestamente ahorra trabajo ha llevado paradójicamente a la sensación de que la gente tiene menos tiempo. Usted termina las tareas más rápidamente, pero también puede comprometerse a realizar un número cada vez mayor de tareas por día. La gente hace más múltiples tareas. Esto divide su atención entre varias actividades. Además, numerosas fuentes de información proporcionan una distracción instantánea.

“Vale la pena mirar más de cerca la dimensión del tiempo, porque está inseparablemente ligada a nuestra experiencia como un todo, a nuestra autoconciencia, a la vida misma”.

En un mundo de velocidad y diversión, con pocas oportunidades de introspección, se puede perder fácilmente el contacto con uno mismo. Y perder la conciencia de sí mismo, lo que puede incluir sentir una pérdida de control, lleva a una sensación más fuerte de que el tiempo pasa corriendo.

 

Controle la velocidad del tiempo

Unos pequeños cambios en la conciencia pueden ayudarle a controlar la percepción de la velocidad del tiempo:

  • Vuelva a centrar su atención – Cuando observe su carga de trabajo de manera más objetiva, puede notar que sus ansiedades sobre el trabajo son una carga mayor que las tareas mismas. Enfóquese en lo que necesita lograr en el Esto provoca menos ansiedad que anticiparse a una fecha límite que se aproxima.
  • Encuentre maneras de tomar el control – En una oficina, gran parte del estrés que lleva a la aceleración del tiempo surge de la sensación de que usted no tiene el control de sus tareas porque está siguiendo las instrucciones de otra persona. La práctica de la atención plena puede aumentar sus sentimientos de autocontrol emocional, incluso cuando está cumpliendo las órdenes de su
  • Tome un “tiempo muerto” – Inspírese en las personas que salen cada tanto para hacer una pausa. Pasar unos minutos lejos de su escritorio le da la oportunidad de reconectarse consigo mismo.
  • Demarque su trabajo y su vida personal – En lugar de estar disponible por teléfono o correo electrónico para sus colegas en todo momento, esté presente en su vida personal cuando esté fuera del Concéntrese en su familia, persiga sus intereses personales o pase un tiempo tranquilo en recogimiento, meditando o saboreando el tranquilo paso del tiempo.

 

Sobre el autor

Marc Wittmann es investigador en el Instituto Alemán para Áreas Fronterizas de Psicología y Salud Mental.

 

 

 

 

¿Escuchaste alguna vez el concepto de “trabajo fuerte”? En JGB creemos que la clave no está en “trabajar fuerte”, sino en buscar una estrategia para hacerlo de forma eficiente.

 

Independientemente del cargo que desempeñes, a veces parece que no hay suficientes horas en el día para hacer todo lo que te propones. Como resultado, constantemente te sientes estresado o angustiado, lo que no es bueno para tu salud o desempeño laboral.

 

Entonces, ¿cuál es la respuesta? ¿Trabajar más horas?

 

No necesariamente. De hecho, la productividad de los empleados se reduce drásticamente después de una semana laboral de 50 horas. Igualmente, según un estudio de la Universidad de Stanford, publicado por John Pencavel, un empleado que trabaja más de 55 horas no genera ninguna diferencia en función de resultados, comparado con aquellos que trabajaron hasta 50 horas semanales.

 

Esto demuestra que, en lugar de extender tu jornada, lo mejor es optimizar tu tiempo para hacer que cada minuto valga la pena. A continuación, te dejamos cinco recomendaciones de cómo puedes lograrlo fácilmente:

 

  1. Prioriza tus tareas

 

¿Estás familiarizado con las listas de tareas? El problema con estas listas, es que muchas veces no se priorizan las labores a realizar, generando que tus obligaciones parezcan fuera de control, e impidiéndote ser productivo. Lo anterior, incluso puede llevarte a gastar energía y tiempo en actividades menos importantes.

 

Lo ideal, para priorizar las tareas, es seleccionar entre las tres o cinco más urgentes, o las más desafiantes, para después concentrarte en resolver una a una, logrando finalizar tus pendientes de una mejor manera. Una vez hayas terminado, te sentirás menos ansioso o cansado para resolver las obligaciones menos críticas.

 

Así que la próxima vez que tengas la necesidad de realizar múltiples tareas, detente. Toma un respiro y luego vuelve a concentrarte en tus prioridades. Una vez hecho esto, terminarás rápidamente y podrás darle paso a realizar otra tarea o actividad pendiente.

 

  1. Mide tus resultados, no tu tiempo

 

Cuando se trata de productividad, a menudo nos centramos en el tiempo que tardamos en completar una tarea; en lugar de reconocer las pequeñas actividades vinculadas al cumplimiento de ésta.

 

Pero, ¿qué pasa si te centras en esos pequeños logros que tienes día a día? Por ejemplo, el cumplimiento de una sola tarea, a menudo, requiere el desempeño de una serie de acciones. Enfócate en ese paso a paso y podrás descubrir formas más efectivas de llevar a cabo tus procesos.

 

De hecho, si empiezas a llevar un registro escrito de estas actividades, podrás revisar tu día a día, para planificar de manera más efectiva.

 

  1. Trata de mantener una actitud positiva

 

Las personas somos más eficientes en el trabajo cuando tenemos una «actitud positiva». Esto no significa que siempre estés feliz o no puedas expresar sentimientos interpretados como “negativos”. Lo ideal en este caso es que logres un equilibrio y puedas expresarte de forma asertiva.

 

Una buena actitud en el trabajo te ayudará a establecer estándares para facilitar las decisiones que debas tomar diariamente. Este es un rasgo admirable en una persona, pues tiende a relacionarse con la integridad y el carisma, dos características fundamentales en un líder.

 

  1. Trabaja en tus cualidades comunicativas

 

El trabajo en equipo es fundamental para las empresas. Por esto, debes fortalecer tus habilidades de comunicación y colaboración. Una comunicación asertiva evita malos entendidos, y te ayuda a agilizar los procesos.

 

Puedes empezar por mejorar tus destrezas de escucha activa, manejando una actitud más silenciosa y enfocada en las necesidades del otro. Este tip abarca tanto las conversaciones laborales como personales.

 

  1. Alivia el estrés

 

Dado que el estrés puede afectar tu salud, generando problemas físicos, emocionales y de conducta, no es de extrañar que éste obstaculice tu rendimiento laboral.

 

La buena noticia es que puedes aliviar el estrés en el lugar de trabajo, realizando actividad física, disfrutando de un buen libro, escuchando música, meditando o teniendo un pasatiempo creativo.

 

Recuerda que una buena forma de disminuir el estrés durante el trabajo, es realizando pausas activas cada tres horas.

 

Esperamos que estos consejos hayan sido de utilidad y puedas sentirte más satisfecho e inspirado, para que tu productividad se vea potenciada al máximo.